El fútbol sala necesita seguir agarrado a ese `clavo ardiendo´ llamado televisión. Muchos de vosotros coincidiréis conmigo en que el mayor grado de repercusión alcanzado por este deporte coincidió con las retransmisiones habituales y, sobre todo constantes, los sábados en La2 de Televisión Española.Eso ya es historia. Por aquel entonces –estoy hablando de hace no más de cinco años- las retransmisiones no costaban ni un duro a la Liga Nacional de Fútbol Sala. TVE se comprometió a emitir semanalmente un encuentro en La2 sin coste alguno para la Asociación.
Las cosas han cambiado notablemente en el último año. Ahora, si la LNFS quiere un partido en… ¡Teledeporte! (ni hablar de La2), está obligada a costear del bolsillo de los clubes toda la producción. Esto supone, en cifras casi redondas, unos 500.000 euros por temporada.
Curiosamente, la productora que se encarga ahora de la realización también es nueva. Los nuevos gestores de la LNFS decidieron la pasada campaña que la empresa que durante 15 años había trabajado codo con codo para el fútbol sala ya no servía. Sus razones tendrán.
Lo cierto es que, por mucho que se empeñen desde la Liga en intentar vender que Teledeporte y la Televisión Digital Terrestre “es el futuro de la televisión en nuestro país”, las retransmisiones futsaleras han caído en picado en lo que a cuota de pantalla se refiere. Esto por no hablar de los horarios televisivos: viernes a las 21.00 horas. Mala hora y peor día.
¿Recuerdan esos sábados a mediodía en los que nos sentábamos a ver “nuestro partido”? ¡Qué tiempos aquellos!
